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DOMINGO 5 DE AGOSTO DE 2001

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Jaime Lucero, el primer "padrino"
"Si estoy soñando, no quiero despertar"

Son pocos los migrantes célebres en México. Uno de ellos es el poblano Jaime Lucero. El sábado pasado fue la presentación en sociedad de una nueva etapa en su carrera empresarial. Lo sucedido en la ex hacienda Concepción Malpaís fue noticia de primera plana. Pero en la mayoría de las fotos publicadas se ve al presidente Vicente Fox y no a su anfitrión Lucero, quien ese día se convirtió oficialmente en el primer "padrino" que invierte en el Programa Nacional Adopta una Micro-región


TANIA Molina Ramírez

San Salvador El Seco, Pue. Jaime Lucero, de 43 años, no tiene la imagen del típico empresario exitoso: imponente, de carácter agresivo, ágil, mandón. No. Recuerda más a la tortuga que jugó la carrera contra la liebre y le ganó: lento pero constante. Sonríe con facilidad, pero tiene la mirada triste, cansada, quizá por los gruesos párpados que caen sobre sus ojos, como si le pesara mantenerlos abiertos, y lo hacen parecerse aún más a una tortuga.

?¿Qué lo motiva?

?El miedo a volver adonde comencé.

?¿Despertarse y descubrir que era un sueño?

?Sí, ese es el verdadero miedo. Es el verdadero motivo de la ambición. No quiero regresar a ser pastor de cabras. Y si estoy soñando, no quiero despertar.

Por eso -dice- no se aleja de la gente que le recuerda sus orígenes, que le dice: "¿Te acuerdas cuando eras pastor y vendías leña?". El sábado, mucha de esa gente lo acompañó.

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La recién adquirida fama del poblano radica en que la maquiladora -parte de su empresa Gold and Silver- que instalaron él y su hermano Julio hace dos años es la primera inversión dentro del Programa Nacional Adopta una Micro-región anunciado con bombo y platillo por el gobierno federal.

Para Lucero -de estatura baja y complexión robusta, como muchos de sus coterráneos mixtecos-, el 29 de julio quedará marcado en su calendario como un día muy especial: fue anfitrión del Presidente de la República, del gobernador, de empresarios y de más de 150 mexicanos, puertorriqueños, colombianos, cubanos y estadunidenses que vinieron a acompañarlo. Y no sólo eso: escogió esta ocasión para bautizar a su hijo Steven David, de año y medio. "No quería bautizarlo si no era en la capilla de la hacienda", dice.

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La plática tuvo lugar en una pequeña sala -la grande estaba ocupada por invitados- al lado de los aposentos de su hermano Julio y que da al patio interior de la hermosa hacienda restaurada. Tras un día despejado, aquella tarde cayó un chaparrón. A lo lejos se escuchaba un grupo tocando cumbias. La fiesta, con ambiente de boda, continuaba. Lucero se quitó la corbata azul marino. Había sido un día largo y al fin se comenzaba a relajar. El antiguo pastor de origen mixteco (pero que no aprendió a hablar el idioma), sentado cómodamente en un amplio sillón blanco, contrastaba con la imagen del hacendado de los tiempos coloniales.

-Una hacienda en el pasado tenía un significado de opresión. Nosotros los humildes tenemos que regresar a que sea un sitio de esperanza -dice. Habla de manera pausada. Da la impresión de ser un hombre que prefiere escuchar a hablar.

Sin embargo, ¿acaso una maquiladora -símbolo contemporáneo de la explotación- puede ser "un sitio de esperanza"- ¿Qué salario se les paga a los mil 200 trabajadores que ya elaboran 70 mil piezas de ropa deportiva para dama a la semana en las cuatro plantas poblanas de Gold and Silver (hay tres en construcción)?

-Venimos de Estados Unidos con una cultura laboral competitiva. Las instrucciones que tiene la administración de acá son que se emplee a los que se quieren capacitar. Queremos que la gente realmente se desarrolle. No quiero ser acusado de injusto. No me atrae la maquiladora normal. No venimos a fomentar esa imagen. Queremos socios.

El sueldo de los empleados en Gold and Silver está entre 75 y 110 pesos al día.

Si alguien, cuando él tenía 17 años y decidió ir tras su hermano mayor Julio a Nueva York, le hubiera ofrecido lo que él le ofrece a sus paisanos, ¿se hubiera quedado?

?Es una pregunta difícil. Si ya hubiera tenido familia, creo que me hubiera quedado. Pero soy muy ambicioso.

Tras una pausa, añade:

?Al menos me hubiera gustado tener la opción.

El hecho es que se fue y trabajó como lavatrastes en un restaurante en el barrio de Queens y tras unos años regresó al DF a poner una carpintería, pero al poco tiempo fracasó porque se topó con "la burocracia y la corrupción de las autoridades". Volvió a cruzar la frontera. El y Julio compraron la camioneta del restaurante donde trabajaban y la usaron para transportar mercancía. El negocio fue creciendo. Ahora son dueños de la empresa manufacturera (en México) y distribuidora (en Estados Unidos) de ropa Gold and Silver. Jaime regresa con 21.5 millones de dólares en el bolsillo, listo para invertir, y la compañía de los hermanos poblanos es dueña de una hacienda de 47 hectáreas.

"No siempre fue el oropel que se puede ver ahorita", dice Jaime. En los momentos de mayor dificultad, Tranquilina Cásares, madre de los Lucero (su padre falleció cuando ellos eran niños), les enviaba dinero a Estados Unidos. "Ella vendía oro y plata, por eso le pusimos a la empresa Gold and Silver, porque sin mi mamá no lo hubiéramos logrado". Como si hubiese sido invocada, llega a la sala. Es una mujer menuda que hace honor a su nombre. Se ve contenta, pero también un poco inhibida por la magnitud del acto. Aunque quizá sólo sea que es callada como el hijo.

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La hacienda Malpaís está en las afueras de San Salvador El Seco, entre Orizaba y Puebla. Su localización es la principal razón por la que los Lucero escogieron este lugar: "Está muy bien comunicada al puerto de Veracruz, al DF y a Puebla".
Ochenta hombres, a tiempo completo, estuvieron año y medio trabajando en la restauración de la hacienda. Julio es el que administra la empresa poblana. "Nos echamos un volado y le tocó a él estar acá", explica Jaime.

Mi sueño, dice, es regresar a México, "reclamar el lugar que me vi obligado a dejar, pero por alguna razón sé que no es el momento". Por eso, para poder volver, y porque los costos son más bajos acá, decidieron poner una manufacturera en México. El plan que tenían era emplear a mil 500 personas (repartidas en pequeñas maquilas). Pero Jaime conoció a Juan Hernández, el encargado de la Oficina Presidencial para los Mexicanos en el Exterior, en Casa Puebla (una organización creada por el gobernador Melquiades Morales) y él lo convenció de ampliar su planta: en vez de mil 500 ("un riesgo aceptable como empresario"), crear 7 mil empleos en 21 municipios. "El doctor Hernández es muy buen vendedor, vende la idea de un México mejor, y yo le creo", dice Lucero.

?¿Qué le ofreció el gobierno a cambio?

?Se comprometió a mejorar las condiciones de inversión, a agilizar los trámites, a terminar con la corrupción, a que se nos permita desarrollar nuestra empresa sin depender de funcionarios corruptos.

El gobierno federal también ofreció a Gold and Silver pagar el costo de los cursos de capacitación.

Los próximos meses dirán si en verdad se trata de, como dice Jaime Lucero, "el comienzo de una nueva relación entre empresarios y gobierno".¤

DOMINGO 29 DE JULIO DE 2001

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Los padrinos que ya estaban aquí
El gobierno, tras el dinero de los migrantes

Los 8 mil millones de dólares que envían cada año convierten a los mexicanos que residen en Estados Unidos en un pastel apetitoso. La mayor parte de esos recursos van, qué remedio, a la sobrevivencia de quienes se quedan, que cada vez son menos. La tendencia a la disminución de las remesas -envíos monetarios desde aquel país- es un hecho. Y las remesas colectivas, que durante años han fortalecido la unidad y organización de los migrantes para realizar obras comunitarias, no parecen estar en el interés principal del Ejecutivo. Al fin gobierno de y para empresarios, el foxista apuesta por las inversiones individuales de la élite de migrantes que puede traer millones de dólares. Algunos paisanos "exitosos" se suben a la ola foxista porque ya tenían inversiones en México. Otros esperan hechos concretos del gobierno. "Desde aquí estoy watcheando si va a haber apoyo del gobierno", dice un zacatecano que se hizo rico en Chicago


ARTURO Cano y TANIA Molina

El sueño se les hizo realidad. Son poquísimos, pero sus historias causan envidia entre los que se quedaron y fascinan a los que quieren irse. Son, así quiere llamarles el gobierno foxista, los padrinos. Hombres como Miguel... no, como Mike González, natural de Josefino de Allende, Jalisco, lugar de donde salió con una mano adelante y otra atrás hace 20 años y adonde vuelve ya convertido en un magnate de la construcción en Chicago. O como Andrés Bermúdez, el ya célebre Rey del Tomate (Masiosare, núm. 183), quien se hizo rico en los campos de California y volvió a Zacatecas para financiar en dólares su propia campaña y convertirse en alcalde de su natal Jerez, luego de que el PRD le prestara sus siglas. O, por supuesto, paisanos como Jaime Lucero, dueño de empresas textiles en Nueva York, inversionista en su estado natal que se ha convertido en el estandarte de la Oficina Presidencial para los Mexicanos en el Exterior, que encabeza el barbado Juan Hernández.

Con la ayuda -es decir, los dólares- de "padrinos" como Mike González, Jaime Lucero y muchos más -espera el gobierno foxista- se logrará cambiar el destino de las regiones del país donde más aprieta el nudo de la miseria y la migración. Es decir, en las 90 microrregiones que la oficina de Juan Hernández definió como prioritarias (por cierto, sin consenso de los gobiernos estatales).

Fuera de esa idea sombrilla, todo es un camino por andar. En qué términos, bajo qué condiciones, con cuáles apoyos específicos contarán los migrantes que quieran invertir, todo está abierto. En el trato a los "héroes" millonarios impera la buena voluntad.

¿Cuáles son las fórmulas? Si algún paisano quiere invertir en un poblado no incluido en las regiones prioritarias es bienvenido, dice Juan Hernández. Si él solo pone todo el dinero, bienvenido. Si requiere aportaciones federales, estatales y municipales, igual. Si un mexicano busca invertir en una carretera, adelante. ¿Una escuela? Claro. ¿Una maquiladora? ¡Por supuesto! Incluso si no es mexicano ni individuo, también es bienvenido. Por ejemplo, la Fundación Rockefeller anunció que donará 400 mil dólares a la Oficina para los Mexicanos en el Exterior.

Como todas las ideas son bienvenidas, Hernández no tuvo ningún problema en aceptar que el proyecto recibiera el paternalista bautizo de programa Padrino, tal como lo sugirió un migrante.

Los "padrinos" ya aparecen en público, en un sitio privilegiado en las fotos de Los Pinos, como sucedió esta semana con Jaime Lucero, quien, para hacer justicia a la palabra presidencial, recibió trato de héroe en la capital de la República y en su estado natal. ¿Cuántos como él? Hace unas semanas, tras mucho insistir, Juan Hernández soltaba un número de migrantes "exitosos" interesados: 70. Sus colaboradores reconocían que "amarrados, amarrados" sólo eran 10, entre personas y organizaciones (incluido, menuda sorpresa, ¡un ranchero de Arizona!).

Hernández está seguro de que el número de "padrinos" crecerá, con el apoyo de organizaciones como la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (League of United Latin American Citizens, LULAC), cuyo presidente ya se comprometió a promover el proyecto. O gracias a la imagen de personajes como Edward James Olmos ?el actor y activista mexicano-americano que equiparó a Vicente Fox con Simón Bolívar y George Washington?, quien a decir de Hernández quiere donar 2 millones de dólares para niños chiapanecos.

Son pocos, pero no está nada mal, porque se trata, en definición de Juan Hernández, de puros very important paisanos, los VIP que rescatarán los poblados de donde muchos de ellos salieron para cruzar la frontera como indocumentados, convencidos ahora de que llegó el momento de invertir en el país donde tienen "enterrado el ombligo", como dice el migrante oaxaqueño Jesús Acevedo.

Claro, muchos de los "VIP" han invertido en México desde mucho antes de la llegada del "gobierno del cambio". Y algunos lo han hecho por una sola, sencilla razón: la mano de obra barata de los que se quedaron.

*Los olvidados con millones

A veces, dijo el presidente Fox en su programa radiofónico del 21 de julio, "hemos dedicado mucha atención a la problemática del cruce de la frontera" y, agregó, "perdemos de vista las miles, yo diría millones, de historias de éxito que hay allá... de mexicanos que llegaron sin un solo centavo en la bolsa y que hoy ya inclusive son millonarios en dólares".

Eso se acabó. Dediquemos, ya, menos atención a los muertos de la frontera y más a los "héroes" que regresan a la patria, sobre todo si lo hacen cargados de dólares.

Al fin gobierno de empresarios y para empresarios, el foxista parece más interesado en las inversiones de la elite de mexicanos que se han hecho millonarios en dólares que en las remesas colectivas que desde hace años se han convertido, mal que bien, en "detonadores del desarrollo local", según los especialistas. Quizá la apuesta foxista tenga que ver con la tendencia que preocupa a los expertos hace tiempo: la reducción de las remesas, debido a que cada vez más se van las familias enteras y no queda en México nadie para recibir el dinero. Rodolfo García Zamora y Miguel Moctezuma, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, han presentado resultados de encuestas que revelan que entre 1960 y 1979 el 76.6% de los zacatecanos que trabajaron en Estados Unidos envió remesas. Pero entre 1990 y 1994 sólo lo hizo 58%.

Quizá por ello el gobierno foxista apuesta a los "padrinos". Que no sean muchos con poco sino pocos con mucho, pues. Y entre esos pocos, claro, el primer lugar en la lista lo ocupa el poblano Lucero, que ayer terminó de consagrarse como "héroe".

*Jaime el estandarte

Las cosas marchan muy bien para el primer "padrino". En 1998, Gold and Silver Inc., la compañía puente entre la industria manufacturera y las tiendas departamentales, propiedad de Jaime Lucero, entregó 14.8 millones de piezas de ropa. En 1999 se fue hasta 20.1 millones. De enero a mayo del 2000 -con todo y recesión en la economía más poderosa del mundo- entregó 12.9 millones de piezas. Una parte del éxito del negocio de Lucero se debe a que ha logrado abaratar sus costos con una planta en la ex Hacienda Malpaís en San Salvador El Seco, Puebla, con 350 empleados -capitaneada por Julio, hermano de Jaime, desde hace varios años-. La misma que ayer el presidente Vicente Fox "inauguró". Se trata más bien de una ampliación, según la coordinación de las oficinas de Atención al Migrante.

Como sea, es el primer paso de un apadrinamiento que le costará a Lucero la nada despreciable suma de 22 millones de dólares.

Igual que la de otros migrantes triunfadores, la de Jaime Lucero es una historia de película. A los 17 años de edad llegó al barrio de Queens, en Nueva York, y regresó a México un lustro después para montar un pequeño negocio con el dinero que ganó como lavaplatos. Pero al cabo de un tiempo su tienda fue clausurada por las autoridades "sin ninguna buena razón", narra Lucero en la revista Latino Leaders (agosto-septiembre de 2000). Así, gracias a la burocracia mexicana, Jaime Lucero volvió a Estados Unidos.

Tras seis años de trabajo como empleados, Jaime y Julio Lucero compraron una camioneta usada para transportar mercancías. En 1985, ya con más camionetas en su haber, los Lucero fundaron la distribuidora de ropa Azteca Interpraxis.

Para el año 2000, la empresa tenía 25 camiones, todos nuevos, con los cuales distribuía a 47 tiendas en Estados Unidos, desde Saks Fifth Avenue hasta JC Penney.

En 1993, los Lucero decidieron formar Gold and Silver Inc., una compañía puente entre la industria manufacturera y las tiendas, dedicada a reparar, limpiar y coser los últimos detalles antes de que la ropa sea puesta en vitrina. En New Jersey, la empresa tenía, en septiembre del año pasado, 235 empleados. Y en México 350, más los que se acumulen con la ampliación inaugurada el sábado.

Jaime Lucero, cual debe, ha recibido una buena cantidad de reconocimientos en Estados Unidos y dirige la Federación de Asociaciones de Mexicano-Americanos. Además, fundó la organización Casa Puebla, dedicada a ayudar a jóvenes migrantes.

La otra cara de la moneda la ofreció el sacerdote Joel Magallán, quien dijo que tal casa sólo es una oficina de negocios que no brinda ninguna atención a los 350 mil poblanos indocumentados que viven en Nueva York (La Jornada de Oriente, 3 de mayo de 2000). Según Magallán, director ejecutivo de la Asociación Tepeyac, la mayoría de los paisanos de Lucero viven una suerte de "esclavitud contemporánea". Vaya, no tienen la suerte de ser "padrinos".

*El ancla de las maquilas

Los 22 millones de dólares de Lucero, el programa Padrino en su conjunto y el afán de llevar maquiladoras a 90 microrregiones marginadas hacen inevitables las preguntas: ¿son las zonas de alta migración las de mayor marginación? ¿No las salvan de la miseria las remesas que llegan de Estados Unidos? Los esfuerzos gubernamentales para desalentar la migración ¿no deberían estar dirigidos a las zonas donde es incipiente y no una verdadera tradición colectiva? ¿No debería ir el dinero a aquellos lugares donde todavía es posible evitarla?

La idea de que una maquiladora será la salvación eterna de los potenciales migrantes se antoja peregrina. En Jalpa, Zacatecas, por ejemplo, instalaron una maquiladora de ropa interior femenina que durante un tiempo atrajo a las muchachas de la zona. El pago era magro. Las jóvenes de Los Haro, una comunidad cercana, se gastaban la mitad de su ingreso en el pasaje y la comida del día. De todos modos iban a la maquila... hasta que ahorraron lo suficiente para pagar su pasaje a la frontera.

La migración poblana es "joven" respecto de la de otras entidades, pero cada vez son más quienes parten a Puebla York. ¿Renunciarán a un salario neoyorkino a cambio de 1.5 mínimos en una maquiladora, así sea a la puerta de su casa?

*Los negocios de Mike

Cuando el dueño cerró la empresa para la cual trabajaba, Mike González decidió crear la suya propia y se quedó con parte de los contratos de su antiguo patrón. Hoy tiene tres empresas en Chicago: Advance Tapping Inc., MH González Construction y City Front Construction. Este año espera ganancias de 43 millones de dólares.

Dicharachero, contador de chistes, Mike González viaja seguido a su tierra. El es otro de los "padrinos" que no esperaron la llegada del gobierno "del cambio" para invertir en su lugar de origen. Mike es dueño del centro vacacional Lomas Verdes en Mazamitla, Jalisco, y ahí mismo está introduciendo los servicios en un predio que será hotel con campo de golf. Con otros empresarios está proyectando un complejo turístico en Costa Alegre y en el municipio Degollado planea edificar un rastro.

Además de sus negocios, Mike González ha aportado dinero para la ampliación de la red de agua potable en su pueblo natal y ha sido uno de los promotores del programa Tres por Uno en su versión jalisciense. Bajo este esquema, dice Mike, se han realizado en la zona de donde proviene unos 15 proyectos, sin contar otros financiados sólo por los migrantes (ambulancias, equipos médicos y un asilo de ancianos que aún se está planeando).

Fundador y primer presidente de la Federación de Clubes Jaliscienses, Mike González es actualmente presidente de la Coordinación de Organizaciones Mexicanas del Medio Oeste (COMMO). En esa calidad ha tratado con Juan Hernández, aunque en sus conversaciones nunca se ha tocado el tema del programa Padrino.

Mike González también se dedica a transmitir el entusiasmo por su lugar de origen. Hace poco llevó a Jalisco a un grupo de empresarios estadunidenses. Dice que todos volvieron a su país convencidos de que invertirán en México. Por ejemplo, un bufete de abogados pondrá una sucursal, y la empresa Linnux planea entrar con servicios de Internet y centros de computación.

Actualmente Mike González participa en un grupo que promueve el voto de los mexicanos en el exterior. A fines de agosto realizarán un primer encuentro en Chicago y a mediados de septiembre estarán en la ciudad de México con la finalidad de elaborar un proyecto que presentarán al Congreso mexicano a fin de que el voto sea posible en el año 2003 (y no en el 2006 como ofreció Fox en su reciente visita a Estados Unidos).

"No podemos permitir que nuestros derechos políticos se sigan postergando. Si más de 40 países ya tien este derecho constitucional, en México no se ha logrado debido a caprichos políticos, y esto debe terminar", dicen los promotores de la iniciativa, entre los que se cuenta el futuro "padrino" Mike González.

*Raudel: western por siempre

Las pasiones de Raudel Sánchez, de 56 años, son los sombreros, las botas y la música.

Nacido en Jalpa, Zacatecas, Raudel llegó a California en 1964 y trabajó en la pizca del limón y la manzana. En 1967 se regresó a su rancho a casarse y el matrimonio se fue a Chicago, donde Raudel entró a trabajar en una empacadora de carne. Ahí estuvo 20 años.

Su historia de éxito, que él cuenta a Masiosare, comenzó cuando un banquero le dio un crédito barato para comprar una casa, y luego otra. El las vendió y con el dinero se hizo empresario.

Pedro Aguilar, promotor de bandas, vivía en la misma calle que Raudel. Se hicieron amigos y el zacatecano se fue metiendo en la farándula.

Como desde niño siempre le gustó el vestuario western, Sánchez no tuvo problemas para comenzar, en 1984, a vender botas, pantalones y sombreros de "puras compañías de renombre" y también a diseñar ropa para los músicos: "A Joan Sebastian le vendía su ropita y a la Banda Machos le diseñé el vestuario".

Fue, claro, una época difícil, en la que toda la familia trabajaba: "Saliendo del high school, mis niños se iban a la tienda".

Tiempos lejanos, porque ahora, con su empresa Raudel Sánchez Incorporation, el empresario viste a más de 15 bandas de música, y tiene una compañía disquera que maneja seis grupos y un restaurante.

Desde hace años, Raudel es "padrino", porque muchas de las prendas y de las botas que vende se maquilan en México.

Con todo, no se ha animado a poner sucursales de sus negocios en México pues, argumenta, aquí los costos son demasiado altos. Por eso dejó de enviar ropa a tiendas de Guadalajara, y apenas comienza a ver la posibilidad de vender sus discos acá.

Como muchos otros zacatecanos, Raudel conserva estrechos vínculos con su entidad natal. En las fiestas patronales pone la música y en Chicago es director del club zacatecano Corral de Piedra, que por estos días recauda fondos para construir una universidad en Jalpa. "Ya tenemos el terreno", dice.

A Raudel Sánchez le gusta la idea de que el gobierno foxista promueva las inversiones de los migrantes. A él mismo le gustaría entrarle. Sólo que, aun con los paisanos, los negocios son los negocios: "Desde aquí estoy watcheando si va a haber apoyo del gobierno".

*Los "padrinos" olvidados

"Eso es viejo, demasiado viejo, proyectos productivos ya hemos hecho muchos, aunque sea chiquitos", dice Javier Talamantes, de la Asociación Internacional de Beneficencia de Talpa, Jalisco, un municipio cuyos pobladores en edad productiva "están todos acá".

Talamantes enumera proyectos que con el dinero de los migrantes y de los gobiernos estatal y municipal se han hecho en su comunidad. El rancho de guayabos; una clínica -como parte de la versión jalisciense del Tres por Uno-, que costó 90 mil dólares, sin contar aparatos médicos y una vieja ambulancia que pusieron los migrantes; becas y desayunos escolares (los niños mandan sus calificaciones a sus "padrinos" del otro lado).

La asociación de Talpa no quiere quedarse en las obras comunitarias; también le están entrando a los proyectos productivos. Van a comenzar uno de siembra de jamaica. "Porque da más ganancias que la mariguana", asegura Talamantes.

El trabajo de los migrantes jaliscienses se monta en un modelo que les lleva años de ventaja: "Estamos aprendiendo de los zacatecanos, ellos le han metido mucho dinero a su estado y están muy unidos".

No le falta razón.

Con sus cientos de clubes, los zacatecanos se han convertido en una fuerza política y económica presente en todas las decisiones de la entidad. Y la mayor parte de los municipios dependen de los recursos de los paisanos.

Hace unos días, en la reunión anual de las federaciones de clubes zacatecanos, los asistentes hicieron una evaluación del programa Tres por Uno y fueron informados de sus últimos pormenores.

Ahí se habló de que para este año el techo para el programa Tres por Uno (una parte los migrantes y una cada uno de los gobiernos federal, estatal y municipales, hasta hacer cuatro tantos) es de 75 millones de pesos en total.

En la reunión también se habló de gestionar que los gobiernos suban el "techo" hasta llegar a 100 millones, pues los clubes ya reunieron su parte de los 25 millones de pesos que harían falta.

Los gobiernos, pues, siempre parecen ir atrás de las 14 federaciones de clubes zacatecanos, las más fuertes ubicadas en el sur de California, Illinois y Colorado, que agrupan a 241 clubes (dos recién creados: uno en Alaska y otro en Toronto).

Por ello, en su evaluación del Tres por Uno, los fedatarios zacatecanos se quejaron de varias cosas en su trato con los tres niveles de gobierno en México: 1) Las prioridades de los clubes no siempre son respetadas; 2) No existe una correcta evaluación de los proyectos; 3) Hay proyectos por los que los presidentes municipales casi nunca se responsabilizan; y 4) Los municipios no siempre entregan el dinero, y los estados y la Federación demoran la entrega.

En Zacatecas, el gobernador Ricardo Monreal ha intentado que la velocidad con que crecen y se mueven los clubes no lo rebase y ha llegado a proponer que el Tres por Uno se convierta en Cinco por Uno (con recursos de instituciones financieras internacionales y las comunidades beneficiadas).

En comparación con las remesas familiares, las colectivas tienen montos ciertamente muy reducidos. Su importancia radica, según sostuvo el especialista Federico Torres en un acto organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, en que son envíos de gran calidad debido a que van a la inversión, proceden de una fuerza organizada y a veces van acompañados de las habilidades técnicas o gerenciales de los donantes.

Esas son justamente las características que no parecen entusiasmar mucho a nuestro empresarial gobierno federal.

En ese tipo de inversiones "de calidad", Torres ubica como ejemplos destacados los programas Mi Comunidad de Guanajuato (iniciado por el gobernador Fox) y el Tres por Uno de Zacatecas. En el primer caso se han invertido 4.5 millones de dólares en los últimos cuatro años. En Zacatecas, la aportación de los migrantes entre 1993 y 2000 fue de 5 millones de dólares (1.5 millones sólo en 2000) y para este año se espera una cantidad mayor.

Sin embargo, se estima que las remesas familiares en Guanajuato son por 850 millones de dólares y en Zacatecas por 300 (500, sostiene el gobierno estatal). Como se ve, los montos de aportaciones colectivas, que se destinan a obras comunitarias (agua, pavimento, drenaje, iglesias), son muy pequeños.Pero son, insisten los especialistas, "detonadores del desarrollo local". Aunque no con tanta experiencia acumulada como los zacatecanos, migrantes de otras entidades también buscan caminar en esa dirección.

* * *

Los buenos deseos y el optimismo desbordado de Juan Hernández se topan con escollos aquí y del otro lado de la frontera. Dirigentes de federaciones y clubes consultados por Masiosare dijeron desconocer el programa Padrino y en cambio se quejaron de que sus propuestas de entrar con más recursos al programa Tres por Uno han sido desatendidas.
A fines del mes pasado, el oaxaqueño Gustavo Santiago se quejaba de haber entregado una propuesta en propia mano al presidente Fox, con el fin de crear el Tres por Uno en la entidad sureña. Los meses habían transcurrido sin respuesta alguna.

Sin eco en el gobierno federal, los migrantes oaxaqueños volvieron los ojos a otra parte. En mayo una delegación de la federación se entrevistó con el gobernador José Murat en Oaxaca. Y el programa se echó a andar. Hasta ahora se trata, como dice el jalisciense Talamantes, "de proyectos chiquitos". Un vivero de magueyes mezcaleros en Santiago Matatlán, el servicio de agua potable en Santo Domingo Yanhuitlán, equipo médico en San Juan Luvina, talleres culturales en Ayoquezco de Aldama... por proyectos los oaxaqueños no paran.

En el poblado El Trapiche hay un invernadero de flores que se montó con 20 mil dólares de remesas y un préstamo del Fonaes. La Fundación para la Productividad y la Universidad de California en Los Angeles brindaron apoyo y asesoría.

En el poblado zapoteco Ayoquezco de Aldama hay negocios familiares de chocolate, mole, tlayudas y pan, con el apoyo de la Coalición de Organizaciones Serranas Indígenas Oaxaqueñas (COSIO), con sede en California.

La lista, se augura, crecerá gracias a una comunidad de 400 mil oaxaqueños que, según Santiago, vive sólo en California.

Concentrados en otros puntos de la geografía estadunidense, los migrantes michoacanos llevan un par de años con su versión del programa Tres por Uno. Actualmente tienen de cinco a siete obras en curso en cada uno de los 51 municipios de altas migración y marginación, según el coordinador estatal de Atención al Migrante, Efraín Gutiérrez.

Todos son, sin embargo, proyectos de obras comunitarias, pues las inversiones productivas se cuentan con los dedos de una mano. Gustavo López, experto michoacano en el tema, dice que el dinero de las remesas alcanza cada vez menos y que en consecuencia se canaliza a la sobrevivencia. Por ello, argumenta, sólo puede citar los casos de un taller textil en Santa Ana Maya, donde laboran unas 30 mujeres, y otro taller donde se fabrican fundas de cuero para teléfonos celulares en Huandacareo, que emplea a unas 50 personas.

*La bronca de las microrregiones

Con el cruce de datos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la Coordinación Nacional de Oficinas de Atención a Migrantes (Conofam) y el Consejo Nacional de Población (Conapo), la oficina de Juan Hernández definió las 90 microrregiones de atención prioritaria. Más de la mitad de ellas se encuentran en cinco estados: Jalisco, Michoacán, Zacatecas, Oaxaca y Puebla.

Masiosare consultó a los responsables de atención a migrantes de varios estados en los días posteriores al anuncio de la oficina presidencial. Con matices, ellos coincidieron en que no se les consultó para definir cuáles serían las microrregiones prioritarias. Un caso similar ocurrió con las microrregiones definidas por la Sedesol y las consecuencias pueden ser iguales: actualmente, en varias entidades se registran conflictos porque los gobiernos locales no están de acuerdo con las prioridades establecidas en la ciudad de México.

Y en materia de atención a zonas marginadas de alta migración el camino parece ser el mismo.

Al coordinador de Atención a Migrantes en Jalisco, Ignacio Meléndez, le mandaron la lista sin mayores detalles.

Cuando el programa ya había sido dado a conocer a los medios de comunicación, el michoacano Efraín Gutiérrez tampoco conocía los municipios seleccionados en su entidad ni tenía idea del programa Padrino. "Los proyectos deben salir de nuestras propuestas", decía Gutiérrez, quien tiene su propia lista de municipios prioritarios. Según el funcionario estatal, el municipio de Jiquilpan está de más en la lista de la oficina presidencial, pues si bien tiene alta migración, no es una zona de alta marginación.

A la coordinadora oaxaqueña, Aída Ruiz, le pidieron un "inventario" de necesidades cuando la lista ya estaba hecha.

*La "quinta canasta" y los migrantes

"Somos campesinos internacionales. Nosotros mantenemos el campo en Oaxaca", dice el zapoteco Jesús Acevedo. Jornalero en los campos de California y miembro de la COSIO, Acevedo dice que por ellos, por los migrantes, no va a quedar: "Somos una fuente muy grande de recursos y tenemos muchísimas propuestas, sólo es cosa de que el gobierno quiera trabajar".

Y el gobierno dice que quiere. En la Conferencia Anual del Consejo Nacional de la Raza, el 17 de julio, el presidente Vicente Fox aseguró que el apoyo de los migrantes será fundamental para llenar la "quinta canasta" de un acuerdo migratorio con Estados Unidos, es decir, crecimiento e inversiones para que la gente ya no se vaya, que la migración sea "una opción y no algo emprendido, a cualquier costo, por personas desesperadas". Días más tarde aseguró nuevamente que en el 2003 el crecimiento será de 7% y con ello estaremos a un paso de retener a nuestros potenciales migrantes.

Con todo y promesas, Acevedo y otros líderes de organizaciones de migrantes no ven claro para dónde va el gobierno de Fox en lo que hace al uso de los recursos que ellos están dispuestos a aportar.

"Ya no vamos a repetir lo que proponemos, queremos hechos", dice Gonzalo Arroyo, director de la Federación de Michoacán en Chicago, molesto porque han entregado proyectos una y otra vez sin que se instalen las prometidas mesas de diálogo.

Los funcionarios del gobierno foxista, dice más claramente el jalisciense Talamantes, "todavía no tienen ni idea de lo que están haciendo; su oficina (de Juan Hernández) no funciona con nosotros".

Hasta ahora, pues, los migrantes no ven claro el rumbo del "gobierno del cambio". "Son todavía muchas promesas", dice Talamantes. ¿Entonces? "Mientras, nosotros seguimos trabajando".

*Los dólares ¡hoy, hoy!

Entre los grupos que el 15 de julio opacaron la presentación presidencial en Chicago en medio de gritos de "¡Amnistía, amnistía!" es generalizada la percepción de que los gobiernos anteriores "querían nuestro dinero pero no nuestros votos", dado que los regímenes priístas se negaron siempre a hacer realidad el voto extraterritorial.

Hoy el panorama ha cambiado. Fox prometió en Chicago que impulsará que los nacionales residentes en el exterior voten por el próximo presidente de la República. Muchos grupos de migrantes quieren que se cree una sexta circunscripción electoral para que los residentes en Estados Unidos puedan elegir diputados dentro de dos años.

México tiene uno de sus mejores patrimonios en ustedes, les dijo Fox en Chicago. Un gran patrimonio político y económico, ciertamente. Quiere sus votos en el 2006... y sus dólares ahora.*

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En Guanajuato no pudieron
¿La maquila como freno de la migración?

El gobernador Vicente Fox aprovechó que Guanajuato es una entidad de alta migración para lanzar, en 1996, el programa Mi Comunidad con el fin de "generar fuentes de empleo en comunidades dentro de los municipios más pobres de Guanajuato y de tal forma contribuir a la disminución del índice de migración". Se puso una meta: instalar 30 maquiladoras. El paso fue lento: en 1999 sólo seis estaban funcionando y otras seis estaban en formación. Para el año 2000 la inversión había sido de 4.5 millones de dólares en 21 maquiladoras, pero sólo 12 estaban operando.

A fines de 1998, investigadores del Grupo de Trabajo sobre Migración y Desarrollo Regional (El Colegio de Michoacán, la Universidad Autónoma de Zacatecas, Sin Fronteras, la Coalición Pro Defensa del Migrante, la Universidad de Guanajuato y la Procuraduría de los Derechos Humanos en Guanajuato) visitaron en dos ocasiones la maquiladora El Tigre. La primera vez se toparon con que el personal no estaba completo. La segunda, sólo una mujer estaba laborando.

"A pesar de que esta maquiladora fue presentada por los conductores del proyecto como un ejemplo de buen desarrollo, fue evidente que ha tenido problemas para seguir adelante. Los socios se están separando y solamente tres le prestan alguna atención a la organización del taller", concluyeron los participantes en el subgrupo para Guanajuato, Francisco Romero de la Procuraduría estatal de los Derechos Humanos y Luis Miguel Rionda de la Universidad de Guanajuato.

Según los investigadores, los creadores del proyecto no consideraron "las prioridades concretas e inmediatas de los potenciales migrantes".

La llave mágica de la "maquila a la puerta de su casa" no es tan atractiva como creen sus promotores y, por tanto, poco servirá para frenar el éxodo hacia Estados Unidos.

El equipo universitario explicó: "Es poco factible que en el corto o mediano plazo los proyectos productivos en las comunidades de migrantes puedan influir en el proceso migracional. Las condiciones estructurales de las economías de ambos países impiden que las opciones laborales locales puedan competir con las externas, excepto entre los sectores de la población que tradicionalmente no han emigrado, como es el caso de las mujeres, los viejos y los muy jóvenes".

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Las condiciones de Chon
Chon Salinas es un famoso taquero de Zacatecas. Es famoso en Chicago, sobre todo, donde tiene una cadena de establecimientos. Es también, define el especialista universitario Rodolfo García Zamora, uno de los migrantes "exitosos", y desconfiados: "Para el Tres por Uno doy lo que sea, pero para invertir sólo si las condiciones son muy ventajosas", suele decir Chon.

Otros zacatecanos no han esperado tales condiciones. En Jerez, el funcionario municipal Irineo Saldívar informa del caso de Humberto Carlos, un migrante que se marchó hace 35 años, y volvió hace tres para instalar una maquiladora de batas para hospitales. Hoy trabajan ahí 50 personas.

Humberto Carlos es uno entre muchos. A fines de 1998, el gobierno de Zacatecas tenía un registro de más de 24 empresas (ver recuadro) resultado de la inversión privada de migrantes "exitosos": hoteles, maquiladoras de ropa, gasolineras, tortillerías, empresas agropecuarias, de todo había. Incluso, cita el investigador Miguel Moctezuma, hay empresas muy peculiares, como Mares Tours, dedicada al transporte de remesas, personas y toda clase de paquetería de Texas al municipio Francisco R. Munguía.

Más recientemente se hizo célebre la batalla que en las urnas libraron los reyes del tomate y de la lechuga en el municipio de Jerez. El primero nunca ha invertido en su tierra (ahora ha prometido que lo hará), el segundo tiene un hotel en la cabecera municipal.

Según un estudio de Miguel Moctezuma, muchos de los migrantes que han encabezado las federaciones de clubes zacatecanos en Estados Unidos son a la vez empresarios "exitosos", es decir, combinan su capacidad de liderazgo con poder económico. Esos son los casos de Bernardino Bugarín, Miguel y Concepción Rodarte y Felipe Cabral.

"Esta elite política de los clubes de migrantes posee varios negocios en el área de Los Angeles, cuyos trabajadores son reclutados de entre familiares, amigos y paisanos que proceden de las mismas comunidades de origen. Ello genera un ambiente social sobre el que se erige una alta capacidad de cohesión que posibilita enfrentar con éxito las tareas laborales y que en cierta medida da cuenta de los éxitos alcanzados", explica Moctezuma.

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Caravana con sombrero ajeno
La caravana con sombrero ajeno le salió mal al presidente Vicente Fox. En su afán de ganarse a los "héroes", como ha llamado a los mexicanos que trabajan en Estados Unidos, presumió la creación de un programa que ya existía y se equivocó al explicar en qué consiste.

"Hemos creado -dijo el mandatario- el programa Tres por Uno", para que una parte del dinero enviado por los mexicanos que trabajan en Estados Unidos se invierta en proyectos productivos. Luego explicó que el Tres por Uno lleva tal nombre porque a cada dólar aportado por los migrantes corresponden uno del gobierno federal y otro del gobierno estatal. Bueno, al menos eso dijo en su programa radiofónico sabatino del 21 de julio, igual que en su reunión con la comunidad mexicana residente en Chicago, Illinois, una semana antes.

A los líderes del Consejo Nacional de la Raza -en Milwaukee, Wisconsin, el 17 de julio- el presidente Fox les presentó otro Tres por Uno: por cada tres dólares que ponga un migrante, dijo entonces, el gobierno federal pondrá uno y el estatal uno más.

En realidad, el programa se llama Tres por Uno porque los gobiernos mexicanos (federal, estatales y municipales) aportan tres dólares por cada uno que ponen los migrantes. Y, bueno, ya entrados en precisiones, el programa tampoco fue creado por su gobierno. En Zacatecas, donde se reclama la idea original, el proyecto surgió durante el mandato del gobernador Arturo Romo en 1993, con 500 mil pesos, y en sus inicios la inversión era de un dólar cada uno (migrantes y gobierno) y se llamaba, en consecuencia, Dos por Uno. En ocho años, el programa zacatecano se tradujo en 400 proyectos comunitarios.

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Los dineros y sus usos
Los países de América Latina reciben, en conjunto, entre 16 y 17 mil millones de dólares anuales de sus emigrantes que trabajan en Estados Unidos. Se trata solamente de 4% de los ingresos de la comunidad hispánica en el vecino del norte. Pero para muchos países receptores, y en el nuestro para estados enteros, se trata de la diferencia entre la vida y la muerte.

La mayor parte de las remesas son familiares y se emplean en el sustento diario. Pero en los últimos años han crecido las remesas colectivas destinadas a la realización de obras comunitarias en los lugares de origen.

Los migrantes mexicanos envían al país unos 10 mil millones de dólares cada año, según cálculo de ellos mismos (8 mil según el presidente Fox; y 6 mil 795, en números del Banco de México).

Lo cierto es que la cifra va en aumento: según el Banco de México, en el primer trimestre de este año, las remesas se incrementaron en 43% respecto al mismo periodo del 2000.

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Proyectos de inversión privada por migrantes (1998)

* Donación para ayuntamientos
* Hotel (Tepetongo)
* Periódico Orientación
* Exportación a través de los clubes
* Purificadora de agua (Atolinga)
* Maquiladora de ropa (Nochistlán)
* Importadora de refacciones para automóvil (Fresnillo)
* Explotación de yacimientos de piedra roca (Apulco)
* Fotografía y restaurante
* Alimentos enlatados y congelados
* Hotel y gasolinera (Apozol)
* Planta distribuidora de gas natural
* Producción de salsas y moles (Trancoso y Ojocaliente)
* Planta distribuidora de gas natural
* Gasolinera
* Planta purificadora de agua (Jerez)
* Agencia de viajes
* Perforación de pozos agrícolas
* Mares Tours (San Gil Francisco R. Munguía)
* Hermanos Torres (Río Grande)
* Fritangas (Cargadero, Jerez)
* Tortillerías (varias)
* Corrales de engorda (varios)
* Presas (Juchipila y Tepechitlán)

267 ° DOMINGO 2 DE FEBRERO DE 2003

Otra promesa perdida de Fox
Adiós a los padrinos
ALBERTO NAJAR

El presidente Vicente Fox les llamó "personajes maravillosos" que servían como ejemplo de la superación personal. Eran los padrinos, migrantes exitosos a quienes para convencerlos de traer sus dólares a México, el gobierno ofreció facilidades, apoyo y cero corrupción. La promesa se perdió en el camino entre la caída de Juan Hernández, enlace presidencial con los mexicanos en el exterior, y la renuncia del canciller Jorge Castañeda. Hoy, los proyectos de estos héroes están en el aire

Puebla, Puebla.– ¿Todavía cree en el presidente Vicente Fox?

El empresario Jaime Lucero se toma su tiempo antes de responder.

No es fácil.

Hace dos años fue el primer padrino dentro del programa Adopta una Microrregión –el proyecto estrella para frenar la expulsión de migrantes– con lo cual se ganó una lluvia de elogios presidenciales.

Vicente Fox lo llamó “personaje maravilloso”; su esposa Marta Sahagún lo puso como ejemplo “de lo que se puede y debe hacer”, y Juan Hernández, entonces responsable de la Oficina Presidencial de Atención a Mexicanos en el Exterior, lo ubicó a la cabeza en su lista de “VIP, Very Important Paisanos”. Fue, pues, héroe entre los héroes, como se define a los migrantes en este sexenio.

Ahora, en la misma tierra donde recabó tantos aplausos, el empresario medita su respuesta, porque esos días felices ya se fueron.

Y es que hace 23 meses que Jaime Lucero espera la liberación de un cargamento de tela detenido por una aparente irregularidad fiscal en la aduana de Nuevo Laredo y que estaba destinado a la maquiladora –parte de su empresa Gold and Silver– que instaló en las afueras de San Salvador El Seco, entre Orizaba y Puebla.

Al empresario no le valió su condición de primer padrino. “Cumplimos con los trámites legales y entregamos todos los papeles que solicitaban, porque dijeron que la fábrica no existe”, cuenta. “Pero el Presidente inauguró la planta el año pasado; se los hicimos saber y no sirvió de nada”.

Por el contrario, resultó peor. “Hablé con las más altas autoridades de aduanas y es la misma arrogancia, dicen que no soy nadie para decirles cómo hacer un trámite”, lamenta. “A raíz de hacer presión salieron con que era un fraude fiscal lo que estaba haciendo y que eso se multa con 200 mil dólares. Pero a nosotros ya no nos convencen con eso”.

Lucero ha hablado con prácticamente todos los funcionarios del gobierno foxista, y hasta el momento no tiene respuesta. Sólo le falta el presidente Fox, con quien el empresario sólo ha conversado un par de veces sobre otros temas. Mientras, el incidente ya le arruinó un negocio de 5 millones de dólares, el primero que emprendería en la maquiladora poblana.

El problema no es el dinero, sino el mensaje que lleva implícito.

“Son temas comerciales, lo sé, pero me pongo a pensar: si esto sucede con quienes pueden pagar abogados, trámites o absorber pérdidas, ¿qué pasará con el resto de los paisanos?”

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Hace año y medio Jaime Lucero se dejó convencer de ampliar la maquiladora que tenía en San Salvador El Seco para crear 7 mil empleos en lugar de los mil 500 proyectados. La inversión también creció, hasta llegar a 21 millones de dólares. “Juan Hernández es un buen vendedor”, dijo.

Eran los días de luna de miel con el foxismo, aún creíble la promesa de mejorar las condiciones de inversión para las empresas creadas por los padrinos, agilizar trámites y terminar con la corrupción.

“Si es un sueño, no quiero despertar”, confesó el poblano a Masiosare (5 de agosto de 2001).

El amanecer llegó antes de lo planeado. Un año después Lucero se enteró por los medios que la Oficina Presidencial de Atención a Mexicanos en el Exterior desaparecería, y que el enlace de Fox con los migrantes sería el desconocido Cándido Morales.

La luna de miel terminó el 6 de agosto pasado. Ese día Jaime Lucero fue uno más de los invitados de palo que, en Los Pinos, atestiguaron el nacimiento del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME), una dependencia que, afirmó el Presidente, pretende acercar más a su gobierno con los migrantes.

“Debemos ahora pasar a un enfoque más completo e institucional y a contar con una infraestructura todavía más amplia de atención –dijo–, a fin de organizar de mejor forma el apoyo de todos, dentro y fuera de México”.

Ya pasó un año de esa promesa y hasta el momento ningún funcionario del gobierno foxista se ha acercado al primer padrino para informarle el destino del programa ni, mucho menos, para conocer el avance de su proyecto en Puebla.

–¿Se enfriaron las relaciones con el gobierno de Fox?

–Prefiero enfocarlo de otra manera: nos estamos identificando. Al principio fue luna de miel con todos los migrantes y yo quiero tener esa misma imagen del Presidente, que se quiso acercar y tomar en cuenta todo el sacrificio de las personas que tomamos la decisión de dejar el país.

–Pero el trato ya no es el mismo.

–Es natural, no hemos encontrado canales de comunicación apropiados con la misma confianza de cuando el Presidente trató de acercarse a nosotros.

Como quiera que sea, lo cierto es que en la relación de los héroes con el presidente Fox existen más que problemas de comunicación.

Al abandono de los padrinos se suma la forma como se eligió a los consejeros del IME que en el caso de Nueva York, donde vive el empresario poblano, provocó tal inconformidad que 74 organizaciones de mexicanos exigieron la renuncia del cónsul Salvador Beltrán, a quien acusan de manipular el proceso.

Y luego el incidente con su maquiladora que, reconoce Lucero, lo tiene muy desconcertado. “Yo confíe en que el gobierno, si no iba a ayudar, al menos no estorbaría”.

–¿Tiene ganas de seguir?

–En mi caso, el espíritu de colaboración es independiente a sexenios o partidos políticos. El mensaje fue claro y se lo dijimos al Presidente, el trabajo que se hace en la comunidad no está condicionado a nada.

–Entonces, ¿todavía cree en el Presidente?

Lucero responde al fin. “Necesito confiar”, dice cauteloso, “le queremos dar al gobierno la oportunidad de realinear a sus funcionarios, que le ayuden a tener una mejor percepción de la realidad, más sensibilidad. Te digo, si esto ocurre con nosotros, ¿qué pasará con otros paisanos?”

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A propósito, ¿qué pasó con el programa de los padrinos?

Una rápida pesquisa de Masiosare reveló que desde hace algunos meses se turnó a la Secretaría de Desarrollo Social, concretamente al área de Desarrollo Local que se responsabiliza ahora de atender todos los proyectos de microrregiones en el país. Los proyectos de migrantes son apenas una parte de las muchas actividades que tiene bajo su cargo esta oficina, y tal vez por eso las quejas por la falta de atención por parte de los padrinos, algo que de por sí ya ocurría en la oficina de Juan Hernández.

No hubo cambio, pues.