|
DOMINGO 5 DE AGOSTO DE 2001
--------------------------------------------------------------------------------
Jaime Lucero, el primer "padrino"
"Si estoy soñando, no quiero despertar"
Son pocos los migrantes célebres
en México. Uno de ellos es el poblano Jaime
Lucero. El sábado pasado fue la presentación
en sociedad de una nueva etapa en su carrera empresarial.
Lo sucedido en la ex hacienda Concepción Malpaís
fue noticia de primera plana. Pero en la mayoría
de las fotos publicadas se ve al presidente Vicente
Fox y no a su anfitrión Lucero, quien ese día
se convirtió oficialmente en el primer "padrino"
que invierte en el Programa Nacional Adopta una Micro-región
TANIA Molina Ramírez
San Salvador El Seco, Pue. Jaime
Lucero, de 43 años, no tiene la imagen del
típico empresario exitoso: imponente, de carácter
agresivo, ágil, mandón. No. Recuerda
más a la tortuga que jugó la carrera
contra la liebre y le ganó: lento pero constante.
Sonríe con facilidad, pero tiene la mirada
triste, cansada, quizá por los gruesos párpados
que caen sobre sus ojos, como si le pesara mantenerlos
abiertos, y lo hacen parecerse aún más
a una tortuga.
?¿Qué lo motiva?
?El miedo a volver adonde comencé.
?¿Despertarse y descubrir
que era un sueño?
?Sí, ese es el verdadero
miedo. Es el verdadero motivo de la ambición.
No quiero regresar a ser pastor de cabras. Y si estoy
soñando, no quiero despertar.
Por eso -dice- no se aleja de
la gente que le recuerda sus orígenes, que
le dice: "¿Te acuerdas cuando eras pastor
y vendías leña?". El sábado,
mucha de esa gente lo acompañó.
¤ ¤
¤
La recién adquirida fama del poblano radica
en que la maquiladora -parte de su empresa Gold and
Silver- que instalaron él y su hermano Julio
hace dos años es la primera inversión
dentro del Programa Nacional Adopta una Micro-región
anunciado con bombo y platillo por el gobierno federal.
Para Lucero -de estatura baja
y complexión robusta, como muchos de sus coterráneos
mixtecos-, el 29 de julio quedará marcado en
su calendario como un día muy especial: fue
anfitrión del Presidente de la República,
del gobernador, de empresarios y de más de
150 mexicanos, puertorriqueños, colombianos,
cubanos y estadunidenses que vinieron a acompañarlo.
Y no sólo eso: escogió esta ocasión
para bautizar a su hijo Steven David, de año
y medio. "No quería bautizarlo si no era
en la capilla de la hacienda", dice.
¤ ¤
¤
La plática tuvo lugar
en una pequeña sala -la grande estaba ocupada
por invitados- al lado de los aposentos de su hermano
Julio y que da al patio interior de la hermosa hacienda
restaurada. Tras un día despejado, aquella
tarde cayó un chaparrón. A lo lejos
se escuchaba un grupo tocando cumbias. La fiesta,
con ambiente de boda, continuaba. Lucero se quitó
la corbata azul marino. Había sido un día
largo y al fin se comenzaba a relajar. El antiguo
pastor de origen mixteco (pero que no aprendió
a hablar el idioma), sentado cómodamente en
un amplio sillón blanco, contrastaba con la
imagen del hacendado de los tiempos coloniales.
-Una hacienda en el pasado tenía
un significado de opresión. Nosotros los humildes
tenemos que regresar a que sea un sitio de esperanza
-dice. Habla de manera pausada. Da la impresión
de ser un hombre que prefiere escuchar a hablar.
Sin embargo, ¿acaso una
maquiladora -símbolo contemporáneo de
la explotación- puede ser "un sitio de
esperanza"- ¿Qué salario se les
paga a los mil 200 trabajadores que ya elaboran 70
mil piezas de ropa deportiva para dama a la semana
en las cuatro plantas poblanas de Gold and Silver
(hay tres en construcción)?
-Venimos de Estados Unidos con
una cultura laboral competitiva. Las instrucciones
que tiene la administración de acá son
que se emplee a los que se quieren capacitar. Queremos
que la gente realmente se desarrolle. No quiero ser
acusado de injusto. No me atrae la maquiladora normal.
No venimos a fomentar esa imagen. Queremos socios.
El sueldo de los empleados en
Gold and Silver está entre 75 y 110 pesos al
día.
Si alguien, cuando él
tenía 17 años y decidió ir tras
su hermano mayor Julio a Nueva York, le hubiera ofrecido
lo que él le ofrece a sus paisanos, ¿se
hubiera quedado?
?Es una pregunta difícil.
Si ya hubiera tenido familia, creo que me hubiera
quedado. Pero soy muy ambicioso.
Tras una pausa, añade:
?Al menos me hubiera gustado
tener la opción.
El hecho es que se fue y trabajó
como lavatrastes en un restaurante en el barrio de
Queens y tras unos años regresó al DF
a poner una carpintería, pero al poco tiempo
fracasó porque se topó con "la
burocracia y la corrupción de las autoridades".
Volvió a cruzar la frontera. El y Julio compraron
la camioneta del restaurante donde trabajaban y la
usaron para transportar mercancía. El negocio
fue creciendo. Ahora son dueños de la empresa
manufacturera (en México) y distribuidora (en
Estados Unidos) de ropa Gold and Silver. Jaime regresa
con 21.5 millones de dólares en el bolsillo,
listo para invertir, y la compañía de
los hermanos poblanos es dueña de una hacienda
de 47 hectáreas.
"No siempre fue el oropel
que se puede ver ahorita", dice Jaime. En los
momentos de mayor dificultad, Tranquilina Cásares,
madre de los Lucero (su padre falleció cuando
ellos eran niños), les enviaba dinero a Estados
Unidos. "Ella vendía oro y plata, por
eso le pusimos a la empresa Gold and Silver, porque
sin mi mamá no lo hubiéramos logrado".
Como si hubiese sido invocada, llega a la sala. Es
una mujer menuda que hace honor a su nombre. Se ve
contenta, pero también un poco inhibida por
la magnitud del acto. Aunque quizá sólo
sea que es callada como el hijo.
¤ ¤
¤
La hacienda Malpaís está
en las afueras de San Salvador El Seco, entre Orizaba
y Puebla. Su localización es la principal razón
por la que los Lucero escogieron este lugar: "Está
muy bien comunicada al puerto de Veracruz, al DF y
a Puebla".
Ochenta hombres, a tiempo completo, estuvieron año
y medio trabajando en la restauración de la
hacienda. Julio es el que administra la empresa poblana.
"Nos echamos un volado y le tocó a él
estar acá", explica Jaime.
Mi sueño, dice, es regresar
a México, "reclamar el lugar que me vi
obligado a dejar, pero por alguna razón sé
que no es el momento". Por eso, para poder volver,
y porque los costos son más bajos acá,
decidieron poner una manufacturera en México.
El plan que tenían era emplear a mil 500 personas
(repartidas en pequeñas maquilas). Pero Jaime
conoció a Juan Hernández, el encargado
de la Oficina Presidencial para los Mexicanos en el
Exterior, en Casa Puebla (una organización
creada por el gobernador Melquiades Morales) y él
lo convenció de ampliar su planta: en vez de
mil 500 ("un riesgo aceptable como empresario"),
crear 7 mil empleos en 21 municipios. "El doctor
Hernández es muy buen vendedor, vende la idea
de un México mejor, y yo le creo", dice
Lucero.
?¿Qué le ofreció
el gobierno a cambio?
?Se comprometió a mejorar
las condiciones de inversión, a agilizar los
trámites, a terminar con la corrupción,
a que se nos permita desarrollar nuestra empresa sin
depender de funcionarios corruptos.
El gobierno federal también
ofreció a Gold and Silver pagar el costo de
los cursos de capacitación.
Los próximos meses dirán
si en verdad se trata de, como dice Jaime Lucero,
"el comienzo de una nueva relación entre
empresarios y gobierno".¤
DOMINGO
29 DE JULIO DE 2001
--------------------------------------------------------------------------------
Los padrinos que ya estaban aquí
El gobierno, tras el dinero de los migrantes
Los 8 mil millones de dólares
que envían cada año convierten a los
mexicanos que residen en Estados Unidos en un pastel
apetitoso. La mayor parte de esos recursos van, qué
remedio, a la sobrevivencia de quienes se quedan,
que cada vez son menos. La tendencia a la disminución
de las remesas -envíos monetarios desde aquel
país- es un hecho. Y las remesas colectivas,
que durante años han fortalecido la unidad
y organización de los migrantes para realizar
obras comunitarias, no parecen estar en el interés
principal del Ejecutivo. Al fin gobierno de y para
empresarios, el foxista apuesta por las inversiones
individuales de la élite de migrantes que puede
traer millones de dólares. Algunos paisanos
"exitosos" se suben a la ola foxista porque
ya tenían inversiones en México. Otros
esperan hechos concretos del gobierno. "Desde
aquí estoy watcheando si va a haber apoyo del
gobierno", dice un zacatecano que se hizo rico
en Chicago
ARTURO Cano y TANIA Molina
El sueño se les hizo realidad.
Son poquísimos, pero sus historias causan envidia
entre los que se quedaron y fascinan a los que quieren
irse. Son, así quiere llamarles el gobierno
foxista, los padrinos. Hombres como Miguel... no,
como Mike González, natural de Josefino de
Allende, Jalisco, lugar de donde salió con
una mano adelante y otra atrás hace 20 años
y adonde vuelve ya convertido en un magnate de la
construcción en Chicago. O como Andrés
Bermúdez, el ya célebre Rey del Tomate
(Masiosare, núm. 183), quien se hizo rico en
los campos de California y volvió a Zacatecas
para financiar en dólares su propia campaña
y convertirse en alcalde de su natal Jerez, luego
de que el PRD le prestara sus siglas. O, por supuesto,
paisanos como Jaime Lucero, dueño de empresas
textiles en Nueva York, inversionista en su estado
natal que se ha convertido en el estandarte de la
Oficina Presidencial para los Mexicanos en el Exterior,
que encabeza el barbado Juan Hernández.
Con la ayuda -es decir, los dólares-
de "padrinos" como Mike González,
Jaime Lucero y muchos más -espera el gobierno
foxista- se logrará cambiar el destino de las
regiones del país donde más aprieta
el nudo de la miseria y la migración. Es decir,
en las 90 microrregiones que la oficina de Juan Hernández
definió como prioritarias (por cierto, sin
consenso de los gobiernos estatales).
Fuera de esa idea sombrilla,
todo es un camino por andar. En qué términos,
bajo qué condiciones, con cuáles apoyos
específicos contarán los migrantes que
quieran invertir, todo está abierto. En el
trato a los "héroes" millonarios
impera la buena voluntad.
¿Cuáles son las
fórmulas? Si algún paisano quiere invertir
en un poblado no incluido en las regiones prioritarias
es bienvenido, dice Juan Hernández. Si él
solo pone todo el dinero, bienvenido. Si requiere
aportaciones federales, estatales y municipales, igual.
Si un mexicano busca invertir en una carretera, adelante.
¿Una escuela? Claro. ¿Una maquiladora?
¡Por supuesto! Incluso si no es mexicano ni
individuo, también es bienvenido. Por ejemplo,
la Fundación Rockefeller anunció que
donará 400 mil dólares a la Oficina
para los Mexicanos en el Exterior.
Como todas las ideas son bienvenidas,
Hernández no tuvo ningún problema en
aceptar que el proyecto recibiera el paternalista
bautizo de programa Padrino, tal como lo sugirió
un migrante.
Los "padrinos" ya aparecen
en público, en un sitio privilegiado en las
fotos de Los Pinos, como sucedió esta semana
con Jaime Lucero, quien, para hacer justicia a la
palabra presidencial, recibió trato de héroe
en la capital de la República y en su estado
natal. ¿Cuántos como él? Hace
unas semanas, tras mucho insistir, Juan Hernández
soltaba un número de migrantes "exitosos"
interesados: 70. Sus colaboradores reconocían
que "amarrados, amarrados" sólo eran
10, entre personas y organizaciones (incluido, menuda
sorpresa, ¡un ranchero de Arizona!).
Hernández está
seguro de que el número de "padrinos"
crecerá, con el apoyo de organizaciones como
la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (League
of United Latin American Citizens, LULAC), cuyo presidente
ya se comprometió a promover el proyecto. O
gracias a la imagen de personajes como Edward James
Olmos ?el actor y activista mexicano-americano que
equiparó a Vicente Fox con Simón Bolívar
y George Washington?, quien a decir de Hernández
quiere donar 2 millones de dólares para niños
chiapanecos.
Son pocos, pero no está
nada mal, porque se trata, en definición de
Juan Hernández, de puros very important paisanos,
los VIP que rescatarán los poblados de donde
muchos de ellos salieron para cruzar la frontera como
indocumentados, convencidos ahora de que llegó
el momento de invertir en el país donde tienen
"enterrado el ombligo", como dice el migrante
oaxaqueño Jesús Acevedo.
Claro, muchos de los "VIP"
han invertido en México desde mucho antes de
la llegada del "gobierno del cambio". Y
algunos lo han hecho por una sola, sencilla razón:
la mano de obra barata de los que se quedaron.
*Los olvidados con millones
A veces, dijo el presidente Fox
en su programa radiofónico del 21 de julio,
"hemos dedicado mucha atención a la problemática
del cruce de la frontera" y, agregó, "perdemos
de vista las miles, yo diría millones, de historias
de éxito que hay allá... de mexicanos
que llegaron sin un solo centavo en la bolsa y que
hoy ya inclusive son millonarios en dólares".
Eso se acabó. Dediquemos,
ya, menos atención a los muertos de la frontera
y más a los "héroes" que regresan
a la patria, sobre todo si lo hacen cargados de dólares.
Al fin gobierno de empresarios
y para empresarios, el foxista parece más interesado
en las inversiones de la elite de mexicanos que se
han hecho millonarios en dólares que en las
remesas colectivas que desde hace años se han
convertido, mal que bien, en "detonadores del
desarrollo local", según los especialistas.
Quizá la apuesta foxista tenga que ver con
la tendencia que preocupa a los expertos hace tiempo:
la reducción de las remesas, debido a que cada
vez más se van las familias enteras y no queda
en México nadie para recibir el dinero. Rodolfo
García Zamora y Miguel Moctezuma, de la Universidad
Autónoma de Zacatecas, han presentado resultados
de encuestas que revelan que entre 1960 y 1979 el
76.6% de los zacatecanos que trabajaron en Estados
Unidos envió remesas. Pero entre 1990 y 1994
sólo lo hizo 58%.
Quizá por ello el gobierno
foxista apuesta a los "padrinos". Que no
sean muchos con poco sino pocos con mucho, pues. Y
entre esos pocos, claro, el primer lugar en la lista
lo ocupa el poblano Lucero, que ayer terminó
de consagrarse como "héroe".
*Jaime el estandarte
Las cosas marchan muy bien para
el primer "padrino". En 1998, Gold and Silver
Inc., la compañía puente entre la industria
manufacturera y las tiendas departamentales, propiedad
de Jaime Lucero, entregó 14.8 millones de piezas
de ropa. En 1999 se fue hasta 20.1 millones. De enero
a mayo del 2000 -con todo y recesión en la
economía más poderosa del mundo- entregó
12.9 millones de piezas. Una parte del éxito
del negocio de Lucero se debe a que ha logrado abaratar
sus costos con una planta en la ex Hacienda Malpaís
en San Salvador El Seco, Puebla, con 350 empleados
-capitaneada por Julio, hermano de Jaime, desde hace
varios años-. La misma que ayer el presidente
Vicente Fox "inauguró". Se trata
más bien de una ampliación, según
la coordinación de las oficinas de Atención
al Migrante.
Como sea, es el primer paso de
un apadrinamiento que le costará a Lucero la
nada despreciable suma de 22 millones de dólares.
Igual que la de otros migrantes
triunfadores, la de Jaime Lucero es una historia de
película. A los 17 años de edad llegó
al barrio de Queens, en Nueva York, y regresó
a México un lustro después para montar
un pequeño negocio con el dinero que ganó
como lavaplatos. Pero al cabo de un tiempo su tienda
fue clausurada por las autoridades "sin ninguna
buena razón", narra Lucero en la revista
Latino Leaders (agosto-septiembre de 2000). Así,
gracias a la burocracia mexicana, Jaime Lucero volvió
a Estados Unidos.
Tras seis años de trabajo
como empleados, Jaime y Julio Lucero compraron una
camioneta usada para transportar mercancías.
En 1985, ya con más camionetas en su haber,
los Lucero fundaron la distribuidora de ropa Azteca
Interpraxis.
Para el año 2000, la empresa
tenía 25 camiones, todos nuevos, con los cuales
distribuía a 47 tiendas en Estados Unidos,
desde Saks Fifth Avenue hasta JC Penney.
En 1993, los Lucero decidieron
formar Gold and Silver Inc., una compañía
puente entre la industria manufacturera y las tiendas,
dedicada a reparar, limpiar y coser los últimos
detalles antes de que la ropa sea puesta en vitrina.
En New Jersey, la empresa tenía, en septiembre
del año pasado, 235 empleados. Y en México
350, más los que se acumulen con la ampliación
inaugurada el sábado.
Jaime Lucero, cual debe, ha recibido
una buena cantidad de reconocimientos en Estados Unidos
y dirige la Federación de Asociaciones de Mexicano-Americanos.
Además, fundó la organización
Casa Puebla, dedicada a ayudar a jóvenes migrantes.
La otra cara de la moneda la
ofreció el sacerdote Joel Magallán,
quien dijo que tal casa sólo es una oficina
de negocios que no brinda ninguna atención
a los 350 mil poblanos indocumentados que viven en
Nueva York (La Jornada de Oriente, 3 de mayo de 2000).
Según Magallán, director ejecutivo de
la Asociación Tepeyac, la mayoría de
los paisanos de Lucero viven una suerte de "esclavitud
contemporánea". Vaya, no tienen la suerte
de ser "padrinos".
*El ancla de las maquilas
Los 22 millones de dólares
de Lucero, el programa Padrino en su conjunto y el
afán de llevar maquiladoras a 90 microrregiones
marginadas hacen inevitables las preguntas: ¿son
las zonas de alta migración las de mayor marginación?
¿No las salvan de la miseria las remesas que
llegan de Estados Unidos? Los esfuerzos gubernamentales
para desalentar la migración ¿no deberían
estar dirigidos a las zonas donde es incipiente y
no una verdadera tradición colectiva? ¿No
debería ir el dinero a aquellos lugares donde
todavía es posible evitarla?
La idea de que una maquiladora
será la salvación eterna de los potenciales
migrantes se antoja peregrina. En Jalpa, Zacatecas,
por ejemplo, instalaron una maquiladora de ropa interior
femenina que durante un tiempo atrajo a las muchachas
de la zona. El pago era magro. Las jóvenes
de Los Haro, una comunidad cercana, se gastaban la
mitad de su ingreso en el pasaje y la comida del día.
De todos modos iban a la maquila... hasta que ahorraron
lo suficiente para pagar su pasaje a la frontera.
La migración poblana es
"joven" respecto de la de otras entidades,
pero cada vez son más quienes parten a Puebla
York. ¿Renunciarán a un salario neoyorkino
a cambio de 1.5 mínimos en una maquiladora,
así sea a la puerta de su casa?
*Los negocios de Mike
Cuando el dueño cerró
la empresa para la cual trabajaba, Mike González
decidió crear la suya propia y se quedó
con parte de los contratos de su antiguo patrón.
Hoy tiene tres empresas en Chicago: Advance Tapping
Inc., MH González Construction y City Front
Construction. Este año espera ganancias de
43 millones de dólares.
Dicharachero, contador de chistes,
Mike González viaja seguido a su tierra. El
es otro de los "padrinos" que no esperaron
la llegada del gobierno "del cambio" para
invertir en su lugar de origen. Mike es dueño
del centro vacacional Lomas Verdes en Mazamitla, Jalisco,
y ahí mismo está introduciendo los servicios
en un predio que será hotel con campo de golf.
Con otros empresarios está proyectando un complejo
turístico en Costa Alegre y en el municipio
Degollado planea edificar un rastro.
Además de sus negocios,
Mike González ha aportado dinero para la ampliación
de la red de agua potable en su pueblo natal y ha
sido uno de los promotores del programa Tres por Uno
en su versión jalisciense. Bajo este esquema,
dice Mike, se han realizado en la zona de donde proviene
unos 15 proyectos, sin contar otros financiados sólo
por los migrantes (ambulancias, equipos médicos
y un asilo de ancianos que aún se está
planeando).
Fundador y primer presidente
de la Federación de Clubes Jaliscienses, Mike
González es actualmente presidente de la Coordinación
de Organizaciones Mexicanas del Medio Oeste (COMMO).
En esa calidad ha tratado con Juan Hernández,
aunque en sus conversaciones nunca se ha tocado el
tema del programa Padrino.
Mike González también
se dedica a transmitir el entusiasmo por su lugar
de origen. Hace poco llevó a Jalisco a un grupo
de empresarios estadunidenses. Dice que todos volvieron
a su país convencidos de que invertirán
en México. Por ejemplo, un bufete de abogados
pondrá una sucursal, y la empresa Linnux planea
entrar con servicios de Internet y centros de computación.
Actualmente Mike González
participa en un grupo que promueve el voto de los
mexicanos en el exterior. A fines de agosto realizarán
un primer encuentro en Chicago y a mediados de septiembre
estarán en la ciudad de México con la
finalidad de elaborar un proyecto que presentarán
al Congreso mexicano a fin de que el voto sea posible
en el año 2003 (y no en el 2006 como ofreció
Fox en su reciente visita a Estados Unidos).
"No podemos permitir que
nuestros derechos políticos se sigan postergando.
Si más de 40 países ya tien este derecho
constitucional, en México no se ha logrado
debido a caprichos políticos, y esto debe terminar",
dicen los promotores de la iniciativa, entre los que
se cuenta el futuro "padrino" Mike González.
*Raudel: western por siempre
Las pasiones de Raudel Sánchez,
de 56 años, son los sombreros, las botas y
la música.
Nacido en Jalpa, Zacatecas, Raudel
llegó a California en 1964 y trabajó
en la pizca del limón y la manzana. En 1967
se regresó a su rancho a casarse y el matrimonio
se fue a Chicago, donde Raudel entró a trabajar
en una empacadora de carne. Ahí estuvo 20 años.
Su historia de éxito,
que él cuenta a Masiosare, comenzó cuando
un banquero le dio un crédito barato para comprar
una casa, y luego otra. El las vendió y con
el dinero se hizo empresario.
Pedro Aguilar, promotor de bandas,
vivía en la misma calle que Raudel. Se hicieron
amigos y el zacatecano se fue metiendo en la farándula.
Como desde niño siempre
le gustó el vestuario western, Sánchez
no tuvo problemas para comenzar, en 1984, a vender
botas, pantalones y sombreros de "puras compañías
de renombre" y también a diseñar
ropa para los músicos: "A Joan Sebastian
le vendía su ropita y a la Banda Machos le
diseñé el vestuario".
Fue, claro, una época
difícil, en la que toda la familia trabajaba:
"Saliendo del high school, mis niños se
iban a la tienda".
Tiempos lejanos, porque ahora,
con su empresa Raudel Sánchez Incorporation,
el empresario viste a más de 15 bandas de música,
y tiene una compañía disquera que maneja
seis grupos y un restaurante.
Desde hace años, Raudel
es "padrino", porque muchas de las prendas
y de las botas que vende se maquilan en México.
Con todo, no se ha animado a
poner sucursales de sus negocios en México
pues, argumenta, aquí los costos son demasiado
altos. Por eso dejó de enviar ropa a tiendas
de Guadalajara, y apenas comienza a ver la posibilidad
de vender sus discos acá.
Como muchos otros zacatecanos,
Raudel conserva estrechos vínculos con su entidad
natal. En las fiestas patronales pone la música
y en Chicago es director del club zacatecano Corral
de Piedra, que por estos días recauda fondos
para construir una universidad en Jalpa. "Ya
tenemos el terreno", dice.
A Raudel Sánchez le gusta
la idea de que el gobierno foxista promueva las inversiones
de los migrantes. A él mismo le gustaría
entrarle. Sólo que, aun con los paisanos, los
negocios son los negocios: "Desde aquí
estoy watcheando si va a haber apoyo del gobierno".
*Los "padrinos" olvidados
"Eso es viejo, demasiado
viejo, proyectos productivos ya hemos hecho muchos,
aunque sea chiquitos", dice Javier Talamantes,
de la Asociación Internacional de Beneficencia
de Talpa, Jalisco, un municipio cuyos pobladores en
edad productiva "están todos acá".
Talamantes enumera proyectos
que con el dinero de los migrantes y de los gobiernos
estatal y municipal se han hecho en su comunidad.
El rancho de guayabos; una clínica -como parte
de la versión jalisciense del Tres por Uno-,
que costó 90 mil dólares, sin contar
aparatos médicos y una vieja ambulancia que
pusieron los migrantes; becas y desayunos escolares
(los niños mandan sus calificaciones a sus
"padrinos" del otro lado).
La asociación de Talpa
no quiere quedarse en las obras comunitarias; también
le están entrando a los proyectos productivos.
Van a comenzar uno de siembra de jamaica. "Porque
da más ganancias que la mariguana", asegura
Talamantes.
El trabajo de los migrantes jaliscienses
se monta en un modelo que les lleva años de
ventaja: "Estamos aprendiendo de los zacatecanos,
ellos le han metido mucho dinero a su estado y están
muy unidos".
No le falta razón.
Con sus cientos de clubes, los
zacatecanos se han convertido en una fuerza política
y económica presente en todas las decisiones
de la entidad. Y la mayor parte de los municipios
dependen de los recursos de los paisanos.
Hace unos días, en la
reunión anual de las federaciones de clubes
zacatecanos, los asistentes hicieron una evaluación
del programa Tres por Uno y fueron informados de sus
últimos pormenores.
Ahí se habló de
que para este año el techo para el programa
Tres por Uno (una parte los migrantes y una cada uno
de los gobiernos federal, estatal y municipales, hasta
hacer cuatro tantos) es de 75 millones de pesos en
total.
En la reunión también
se habló de gestionar que los gobiernos suban
el "techo" hasta llegar a 100 millones,
pues los clubes ya reunieron su parte de los 25 millones
de pesos que harían falta.
Los gobiernos, pues, siempre
parecen ir atrás de las 14 federaciones de
clubes zacatecanos, las más fuertes ubicadas
en el sur de California, Illinois y Colorado, que
agrupan a 241 clubes (dos recién creados: uno
en Alaska y otro en Toronto).
Por ello, en su evaluación
del Tres por Uno, los fedatarios zacatecanos se quejaron
de varias cosas en su trato con los tres niveles de
gobierno en México: 1) Las prioridades de los
clubes no siempre son respetadas; 2) No existe una
correcta evaluación de los proyectos; 3) Hay
proyectos por los que los presidentes municipales
casi nunca se responsabilizan; y 4) Los municipios
no siempre entregan el dinero, y los estados y la
Federación demoran la entrega.
En Zacatecas, el gobernador Ricardo
Monreal ha intentado que la velocidad con que crecen
y se mueven los clubes no lo rebase y ha llegado a
proponer que el Tres por Uno se convierta en Cinco
por Uno (con recursos de instituciones financieras
internacionales y las comunidades beneficiadas).
En comparación con las
remesas familiares, las colectivas tienen montos ciertamente
muy reducidos. Su importancia radica, según
sostuvo el especialista Federico Torres en un acto
organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo,
en que son envíos de gran calidad debido a
que van a la inversión, proceden de una fuerza
organizada y a veces van acompañados de las
habilidades técnicas o gerenciales de los donantes.
Esas son justamente las características
que no parecen entusiasmar mucho a nuestro empresarial
gobierno federal.
En ese tipo de inversiones "de
calidad", Torres ubica como ejemplos destacados
los programas Mi Comunidad de Guanajuato (iniciado
por el gobernador Fox) y el Tres por Uno de Zacatecas.
En el primer caso se han invertido 4.5 millones de
dólares en los últimos cuatro años.
En Zacatecas, la aportación de los migrantes
entre 1993 y 2000 fue de 5 millones de dólares
(1.5 millones sólo en 2000) y para este año
se espera una cantidad mayor.
Sin embargo, se estima que las
remesas familiares en Guanajuato son por 850 millones
de dólares y en Zacatecas por 300 (500, sostiene
el gobierno estatal). Como se ve, los montos de aportaciones
colectivas, que se destinan a obras comunitarias (agua,
pavimento, drenaje, iglesias), son muy pequeños.Pero
son, insisten los especialistas, "detonadores
del desarrollo local". Aunque no con tanta experiencia
acumulada como los zacatecanos, migrantes de otras
entidades también buscan caminar en esa dirección.
* * *
Los buenos deseos y el optimismo
desbordado de Juan Hernández se topan con escollos
aquí y del otro lado de la frontera. Dirigentes
de federaciones y clubes consultados por Masiosare
dijeron desconocer el programa Padrino y en cambio
se quejaron de que sus propuestas de entrar con más
recursos al programa Tres por Uno han sido desatendidas.
A fines del mes pasado, el oaxaqueño Gustavo
Santiago se quejaba de haber entregado una propuesta
en propia mano al presidente Fox, con el fin de crear
el Tres por Uno en la entidad sureña. Los meses
habían transcurrido sin respuesta alguna.
Sin eco en el gobierno federal,
los migrantes oaxaqueños volvieron los ojos
a otra parte. En mayo una delegación de la
federación se entrevistó con el gobernador
José Murat en Oaxaca. Y el programa se echó
a andar. Hasta ahora se trata, como dice el jalisciense
Talamantes, "de proyectos chiquitos". Un
vivero de magueyes mezcaleros en Santiago Matatlán,
el servicio de agua potable en Santo Domingo Yanhuitlán,
equipo médico en San Juan Luvina, talleres
culturales en Ayoquezco de Aldama... por proyectos
los oaxaqueños no paran.
En el poblado El Trapiche hay
un invernadero de flores que se montó con 20
mil dólares de remesas y un préstamo
del Fonaes. La Fundación para la Productividad
y la Universidad de California en Los Angeles brindaron
apoyo y asesoría.
En el poblado zapoteco Ayoquezco
de Aldama hay negocios familiares de chocolate, mole,
tlayudas y pan, con el apoyo de la Coalición
de Organizaciones Serranas Indígenas Oaxaqueñas
(COSIO), con sede en California.
La lista, se augura, crecerá
gracias a una comunidad de 400 mil oaxaqueños
que, según Santiago, vive sólo en California.
Concentrados en otros puntos
de la geografía estadunidense, los migrantes
michoacanos llevan un par de años con su versión
del programa Tres por Uno. Actualmente tienen de cinco
a siete obras en curso en cada uno de los 51 municipios
de altas migración y marginación, según
el coordinador estatal de Atención al Migrante,
Efraín Gutiérrez.
Todos son, sin embargo, proyectos
de obras comunitarias, pues las inversiones productivas
se cuentan con los dedos de una mano. Gustavo López,
experto michoacano en el tema, dice que el dinero
de las remesas alcanza cada vez menos y que en consecuencia
se canaliza a la sobrevivencia. Por ello, argumenta,
sólo puede citar los casos de un taller textil
en Santa Ana Maya, donde laboran unas 30 mujeres,
y otro taller donde se fabrican fundas de cuero para
teléfonos celulares en Huandacareo, que emplea
a unas 50 personas.
*La bronca de las microrregiones
Con el cruce de datos de la Secretaría
de Desarrollo Social (Sedesol), la Coordinación
Nacional de Oficinas de Atención a Migrantes
(Conofam) y el Consejo Nacional de Población
(Conapo), la oficina de Juan Hernández definió
las 90 microrregiones de atención prioritaria.
Más de la mitad de ellas se encuentran en cinco
estados: Jalisco, Michoacán, Zacatecas, Oaxaca
y Puebla.
Masiosare consultó a los
responsables de atención a migrantes de varios
estados en los días posteriores al anuncio
de la oficina presidencial. Con matices, ellos coincidieron
en que no se les consultó para definir cuáles
serían las microrregiones prioritarias. Un
caso similar ocurrió con las microrregiones
definidas por la Sedesol y las consecuencias pueden
ser iguales: actualmente, en varias entidades se registran
conflictos porque los gobiernos locales no están
de acuerdo con las prioridades establecidas en la
ciudad de México.
Y en materia de atención
a zonas marginadas de alta migración el camino
parece ser el mismo.
Al coordinador de Atención
a Migrantes en Jalisco, Ignacio Meléndez, le
mandaron la lista sin mayores detalles.
Cuando el programa ya había
sido dado a conocer a los medios de comunicación,
el michoacano Efraín Gutiérrez tampoco
conocía los municipios seleccionados en su
entidad ni tenía idea del programa Padrino.
"Los proyectos deben salir de nuestras propuestas",
decía Gutiérrez, quien tiene su propia
lista de municipios prioritarios. Según el
funcionario estatal, el municipio de Jiquilpan está
de más en la lista de la oficina presidencial,
pues si bien tiene alta migración, no es una
zona de alta marginación.
A la coordinadora oaxaqueña,
Aída Ruiz, le pidieron un "inventario"
de necesidades cuando la lista ya estaba hecha.
*La "quinta canasta"
y los migrantes
"Somos campesinos internacionales.
Nosotros mantenemos el campo en Oaxaca", dice
el zapoteco Jesús Acevedo. Jornalero en los
campos de California y miembro de la COSIO, Acevedo
dice que por ellos, por los migrantes, no va a quedar:
"Somos una fuente muy grande de recursos y tenemos
muchísimas propuestas, sólo es cosa
de que el gobierno quiera trabajar".
Y el gobierno dice que quiere.
En la Conferencia Anual del Consejo Nacional de la
Raza, el 17 de julio, el presidente Vicente Fox aseguró
que el apoyo de los migrantes será fundamental
para llenar la "quinta canasta" de un acuerdo
migratorio con Estados Unidos, es decir, crecimiento
e inversiones para que la gente ya no se vaya, que
la migración sea "una opción y
no algo emprendido, a cualquier costo, por personas
desesperadas". Días más tarde aseguró
nuevamente que en el 2003 el crecimiento será
de 7% y con ello estaremos a un paso de retener a
nuestros potenciales migrantes.
Con todo y promesas, Acevedo
y otros líderes de organizaciones de migrantes
no ven claro para dónde va el gobierno de Fox
en lo que hace al uso de los recursos que ellos están
dispuestos a aportar.
"Ya no vamos a repetir
lo que proponemos, queremos hechos", dice Gonzalo
Arroyo, director de la Federación de Michoacán
en Chicago, molesto porque han entregado proyectos
una y otra vez sin que se instalen las prometidas
mesas de diálogo.
Los funcionarios del gobierno
foxista, dice más claramente el jalisciense
Talamantes, "todavía no tienen ni idea
de lo que están haciendo; su oficina (de Juan
Hernández) no funciona con nosotros".
Hasta ahora, pues, los migrantes
no ven claro el rumbo del "gobierno del cambio".
"Son todavía muchas promesas", dice
Talamantes. ¿Entonces? "Mientras, nosotros
seguimos trabajando".
*Los dólares ¡hoy,
hoy!
Entre los grupos que el 15 de
julio opacaron la presentación presidencial
en Chicago en medio de gritos de "¡Amnistía,
amnistía!" es generalizada la percepción
de que los gobiernos anteriores "querían
nuestro dinero pero no nuestros votos", dado
que los regímenes priístas se negaron
siempre a hacer realidad el voto extraterritorial.
Hoy el panorama ha cambiado.
Fox prometió en Chicago que impulsará
que los nacionales residentes en el exterior voten
por el próximo presidente de la República.
Muchos grupos de migrantes quieren que se cree una
sexta circunscripción electoral para que los
residentes en Estados Unidos puedan elegir diputados
dentro de dos años.
México tiene uno de sus
mejores patrimonios en ustedes, les dijo Fox en Chicago.
Un gran patrimonio político y económico,
ciertamente. Quiere sus votos en el 2006... y sus
dólares ahora.*
--------------------------------------------------------------------------------
En Guanajuato no pudieron
¿La maquila como freno de la migración?
El gobernador Vicente Fox aprovechó
que Guanajuato es una entidad de alta migración
para lanzar, en 1996, el programa Mi Comunidad con
el fin de "generar fuentes de empleo en comunidades
dentro de los municipios más pobres de Guanajuato
y de tal forma contribuir a la disminución
del índice de migración". Se puso
una meta: instalar 30 maquiladoras. El paso fue lento:
en 1999 sólo seis estaban funcionando y otras
seis estaban en formación. Para el año
2000 la inversión había sido de 4.5
millones de dólares en 21 maquiladoras, pero
sólo 12 estaban operando.
A fines de 1998, investigadores
del Grupo de Trabajo sobre Migración y Desarrollo
Regional (El Colegio de Michoacán, la Universidad
Autónoma de Zacatecas, Sin Fronteras, la Coalición
Pro Defensa del Migrante, la Universidad de Guanajuato
y la Procuraduría de los Derechos Humanos en
Guanajuato) visitaron en dos ocasiones la maquiladora
El Tigre. La primera vez se toparon con que el personal
no estaba completo. La segunda, sólo una mujer
estaba laborando.
"A pesar de que esta maquiladora
fue presentada por los conductores del proyecto como
un ejemplo de buen desarrollo, fue evidente que ha
tenido problemas para seguir adelante. Los socios
se están separando y solamente tres le prestan
alguna atención a la organización del
taller", concluyeron los participantes en el
subgrupo para Guanajuato, Francisco Romero de la Procuraduría
estatal de los Derechos Humanos y Luis Miguel Rionda
de la Universidad de Guanajuato.
Según los investigadores,
los creadores del proyecto no consideraron "las
prioridades concretas e inmediatas de los potenciales
migrantes".
La llave mágica de la
"maquila a la puerta de su casa" no es tan
atractiva como creen sus promotores y, por tanto,
poco servirá para frenar el éxodo hacia
Estados Unidos.
El equipo universitario explicó:
"Es poco factible que en el corto o mediano plazo
los proyectos productivos en las comunidades de migrantes
puedan influir en el proceso migracional. Las condiciones
estructurales de las economías de ambos países
impiden que las opciones laborales locales puedan
competir con las externas, excepto entre los sectores
de la población que tradicionalmente no han
emigrado, como es el caso de las mujeres, los viejos
y los muy jóvenes".
--------------------------------------------------------------------------------
Las condiciones de Chon
Chon Salinas es un famoso taquero de Zacatecas. Es
famoso en Chicago, sobre todo, donde tiene una cadena
de establecimientos. Es también, define el
especialista universitario Rodolfo García Zamora,
uno de los migrantes "exitosos", y desconfiados:
"Para el Tres por Uno doy lo que sea, pero para
invertir sólo si las condiciones son muy ventajosas",
suele decir Chon.
Otros zacatecanos no han esperado
tales condiciones. En Jerez, el funcionario municipal
Irineo Saldívar informa del caso de Humberto
Carlos, un migrante que se marchó hace 35 años,
y volvió hace tres para instalar una maquiladora
de batas para hospitales. Hoy trabajan ahí
50 personas.
Humberto Carlos es uno entre
muchos. A fines de 1998, el gobierno de Zacatecas
tenía un registro de más de 24 empresas
(ver recuadro) resultado de la inversión privada
de migrantes "exitosos": hoteles, maquiladoras
de ropa, gasolineras, tortillerías, empresas
agropecuarias, de todo había. Incluso, cita
el investigador Miguel Moctezuma, hay empresas muy
peculiares, como Mares Tours, dedicada al transporte
de remesas, personas y toda clase de paquetería
de Texas al municipio Francisco R. Munguía.
Más recientemente se hizo
célebre la batalla que en las urnas libraron
los reyes del tomate y de la lechuga en el municipio
de Jerez. El primero nunca ha invertido en su tierra
(ahora ha prometido que lo hará), el segundo
tiene un hotel en la cabecera municipal.
Según un estudio de Miguel
Moctezuma, muchos de los migrantes que han encabezado
las federaciones de clubes zacatecanos en Estados
Unidos son a la vez empresarios "exitosos",
es decir, combinan su capacidad de liderazgo con poder
económico. Esos son los casos de Bernardino
Bugarín, Miguel y Concepción Rodarte
y Felipe Cabral.
"Esta elite política
de los clubes de migrantes posee varios negocios en
el área de Los Angeles, cuyos trabajadores
son reclutados de entre familiares, amigos y paisanos
que proceden de las mismas comunidades de origen.
Ello genera un ambiente social sobre el que se erige
una alta capacidad de cohesión que posibilita
enfrentar con éxito las tareas laborales y
que en cierta medida da cuenta de los éxitos
alcanzados", explica Moctezuma.
--------------------------------------------------------------------------------
Caravana con sombrero ajeno
La caravana con sombrero ajeno le salió mal
al presidente Vicente Fox. En su afán de ganarse
a los "héroes", como ha llamado a
los mexicanos que trabajan en Estados Unidos, presumió
la creación de un programa que ya existía
y se equivocó al explicar en qué consiste.
"Hemos creado -dijo el mandatario-
el programa Tres por Uno", para que una parte
del dinero enviado por los mexicanos que trabajan
en Estados Unidos se invierta en proyectos productivos.
Luego explicó que el Tres por Uno lleva tal
nombre porque a cada dólar aportado por los
migrantes corresponden uno del gobierno federal y
otro del gobierno estatal. Bueno, al menos eso dijo
en su programa radiofónico sabatino del 21
de julio, igual que en su reunión con la comunidad
mexicana residente en Chicago, Illinois, una semana
antes.
A los líderes del Consejo
Nacional de la Raza -en Milwaukee, Wisconsin, el 17
de julio- el presidente Fox les presentó otro
Tres por Uno: por cada tres dólares que ponga
un migrante, dijo entonces, el gobierno federal pondrá
uno y el estatal uno más.
En realidad, el programa se llama
Tres por Uno porque los gobiernos mexicanos (federal,
estatales y municipales) aportan tres dólares
por cada uno que ponen los migrantes. Y, bueno, ya
entrados en precisiones, el programa tampoco fue creado
por su gobierno. En Zacatecas, donde se reclama la
idea original, el proyecto surgió durante el
mandato del gobernador Arturo Romo en 1993, con 500
mil pesos, y en sus inicios la inversión era
de un dólar cada uno (migrantes y gobierno)
y se llamaba, en consecuencia, Dos por Uno. En ocho
años, el programa zacatecano se tradujo en
400 proyectos comunitarios.
--------------------------------------------------------------------------------
Los dineros y sus usos
Los países de América Latina reciben,
en conjunto, entre 16 y 17 mil millones de dólares
anuales de sus emigrantes que trabajan en Estados
Unidos. Se trata solamente de 4% de los ingresos de
la comunidad hispánica en el vecino del norte.
Pero para muchos países receptores, y en el
nuestro para estados enteros, se trata de la diferencia
entre la vida y la muerte.
La mayor parte de las remesas
son familiares y se emplean en el sustento diario.
Pero en los últimos años han crecido
las remesas colectivas destinadas a la realización
de obras comunitarias en los lugares de origen.
Los migrantes mexicanos envían
al país unos 10 mil millones de dólares
cada año, según cálculo de ellos
mismos (8 mil según el presidente Fox; y 6
mil 795, en números del Banco de México).
Lo cierto es que la cifra va
en aumento: según el Banco de México,
en el primer trimestre de este año, las remesas
se incrementaron en 43% respecto al mismo periodo
del 2000.
--------------------------------------------------------------------------------
Proyectos de inversión
privada por migrantes (1998)
* Donación para ayuntamientos
* Hotel (Tepetongo)
* Periódico Orientación
* Exportación a través de los clubes
* Purificadora de agua (Atolinga)
* Maquiladora de ropa (Nochistlán)
* Importadora de refacciones para automóvil
(Fresnillo)
* Explotación de yacimientos de piedra roca
(Apulco)
* Fotografía y restaurante
* Alimentos enlatados y congelados
* Hotel y gasolinera (Apozol)
* Planta distribuidora de gas natural
* Producción de salsas y moles (Trancoso y
Ojocaliente)
* Planta distribuidora de gas natural
* Gasolinera
* Planta purificadora de agua (Jerez)
* Agencia de viajes
* Perforación de pozos agrícolas
* Mares Tours (San Gil Francisco R. Munguía)
* Hermanos Torres (Río Grande)
* Fritangas (Cargadero, Jerez)
* Tortillerías (varias)
* Corrales de engorda (varios)
* Presas (Juchipila y Tepechitlán)
267 °
DOMINGO 2 DE FEBRERO DE 2003
Otra promesa perdida de Fox
Adiós a los padrinos
ALBERTO NAJAR
El presidente Vicente Fox les
llamó "personajes maravillosos" que
servían como ejemplo de la superación
personal. Eran los padrinos, migrantes exitosos a
quienes para convencerlos de traer sus dólares
a México, el gobierno ofreció facilidades,
apoyo y cero corrupción. La promesa se perdió
en el camino entre la caída de Juan Hernández,
enlace presidencial con los mexicanos en el exterior,
y la renuncia del canciller Jorge Castañeda.
Hoy, los proyectos de estos héroes están
en el aire
Puebla, Puebla.– ¿Todavía
cree en el presidente Vicente Fox?
El empresario Jaime Lucero se
toma su tiempo antes de responder.
No es fácil.
Hace dos años fue el primer
padrino dentro del programa Adopta una Microrregión
–el proyecto estrella para frenar la expulsión
de migrantes– con lo cual se ganó una
lluvia de elogios presidenciales.
Vicente Fox lo llamó “personaje
maravilloso”; su esposa Marta Sahagún
lo puso como ejemplo “de lo que se puede y debe
hacer”, y Juan Hernández, entonces responsable
de la Oficina Presidencial de Atención a Mexicanos
en el Exterior, lo ubicó a la cabeza en su
lista de “VIP, Very Important Paisanos”.
Fue, pues, héroe entre los héroes, como
se define a los migrantes en este sexenio.
Ahora, en la misma tierra donde
recabó tantos aplausos, el empresario medita
su respuesta, porque esos días felices ya se
fueron.
Y es que hace 23 meses que Jaime
Lucero espera la liberación de un cargamento
de tela detenido por una aparente irregularidad fiscal
en la aduana de Nuevo Laredo y que estaba destinado
a la maquiladora –parte de su empresa Gold and
Silver– que instaló en las afueras de
San Salvador El Seco, entre Orizaba y Puebla.
Al empresario no le valió
su condición de primer padrino. “Cumplimos
con los trámites legales y entregamos todos
los papeles que solicitaban, porque dijeron que la
fábrica no existe”, cuenta. “Pero
el Presidente inauguró la planta el año
pasado; se los hicimos saber y no sirvió de
nada”.
Por el contrario, resultó
peor. “Hablé con las más altas
autoridades de aduanas y es la misma arrogancia, dicen
que no soy nadie para decirles cómo hacer un
trámite”, lamenta. “A raíz
de hacer presión salieron con que era un fraude
fiscal lo que estaba haciendo y que eso se multa con
200 mil dólares. Pero a nosotros ya no nos
convencen con eso”.
Lucero ha hablado con prácticamente
todos los funcionarios del gobierno foxista, y hasta
el momento no tiene respuesta. Sólo le falta
el presidente Fox, con quien el empresario sólo
ha conversado un par de veces sobre otros temas. Mientras,
el incidente ya le arruinó un negocio de 5
millones de dólares, el primero que emprendería
en la maquiladora poblana.
El problema no es el dinero,
sino el mensaje que lleva implícito.
“Son temas comerciales,
lo sé, pero me pongo a pensar: si esto sucede
con quienes pueden pagar abogados, trámites
o absorber pérdidas, ¿qué pasará
con el resto de los paisanos?”
uuu
Hace año y medio Jaime
Lucero se dejó convencer de ampliar la maquiladora
que tenía en San Salvador El Seco para crear
7 mil empleos en lugar de los mil 500 proyectados.
La inversión también creció,
hasta llegar a 21 millones de dólares. “Juan
Hernández es un buen vendedor”, dijo.
Eran los días de luna
de miel con el foxismo, aún creíble
la promesa de mejorar las condiciones de inversión
para las empresas creadas por los padrinos, agilizar
trámites y terminar con la corrupción.
“Si es un sueño,
no quiero despertar”, confesó el poblano
a Masiosare (5 de agosto de 2001).
El amanecer llegó antes
de lo planeado. Un año después Lucero
se enteró por los medios que la Oficina Presidencial
de Atención a Mexicanos en el Exterior desaparecería,
y que el enlace de Fox con los migrantes sería
el desconocido Cándido Morales.
La luna de miel terminó
el 6 de agosto pasado. Ese día Jaime Lucero
fue uno más de los invitados de palo que, en
Los Pinos, atestiguaron el nacimiento del Instituto
de Mexicanos en el Exterior (IME), una dependencia
que, afirmó el Presidente, pretende acercar
más a su gobierno con los migrantes.
“Debemos ahora pasar a
un enfoque más completo e institucional y a
contar con una infraestructura todavía más
amplia de atención –dijo–, a fin
de organizar de mejor forma el apoyo de todos, dentro
y fuera de México”.
Ya pasó un año
de esa promesa y hasta el momento ningún funcionario
del gobierno foxista se ha acercado al primer padrino
para informarle el destino del programa ni, mucho
menos, para conocer el avance de su proyecto en Puebla.
–¿Se enfriaron las
relaciones con el gobierno de Fox?
–Prefiero enfocarlo de
otra manera: nos estamos identificando. Al principio
fue luna de miel con todos los migrantes y yo quiero
tener esa misma imagen del Presidente, que se quiso
acercar y tomar en cuenta todo el sacrificio de las
personas que tomamos la decisión de dejar el
país.
–Pero el trato ya no es
el mismo.
–Es natural, no hemos encontrado
canales de comunicación apropiados con la misma
confianza de cuando el Presidente trató de
acercarse a nosotros.
Como quiera que sea, lo cierto
es que en la relación de los héroes
con el presidente Fox existen más que problemas
de comunicación.
Al abandono de los padrinos se
suma la forma como se eligió a los consejeros
del IME que en el caso de Nueva York, donde vive el
empresario poblano, provocó tal inconformidad
que 74 organizaciones de mexicanos exigieron la renuncia
del cónsul Salvador Beltrán, a quien
acusan de manipular el proceso.
Y luego el incidente con su maquiladora
que, reconoce Lucero, lo tiene muy desconcertado.
“Yo confíe en que el gobierno, si no
iba a ayudar, al menos no estorbaría”.
–¿Tiene ganas de
seguir?
–En mi caso, el espíritu
de colaboración es independiente a sexenios
o partidos políticos. El mensaje fue claro
y se lo dijimos al Presidente, el trabajo que se hace
en la comunidad no está condicionado a nada.
–Entonces, ¿todavía
cree en el Presidente?
Lucero responde al fin. “Necesito
confiar”, dice cauteloso, “le queremos
dar al gobierno la oportunidad de realinear a sus
funcionarios, que le ayuden a tener una mejor percepción
de la realidad, más sensibilidad. Te digo,
si esto ocurre con nosotros, ¿qué pasará
con otros paisanos?”
uuu
A propósito, ¿qué
pasó con el programa de los padrinos?
Una rápida pesquisa de
Masiosare reveló que desde hace algunos meses
se turnó a la Secretaría de Desarrollo
Social, concretamente al área de Desarrollo
Local que se responsabiliza ahora de atender todos
los proyectos de microrregiones en el país.
Los proyectos de migrantes son apenas una parte de
las muchas actividades que tiene bajo su cargo esta
oficina, y tal vez por eso las quejas por la falta
de atención por parte de los padrinos, algo
que de por sí ya ocurría en la oficina
de Juan Hernández.
No hubo cambio, pues.
|